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Actuaciones ante la crisis en Estados Unidos y Europa (y II)

Se hace referencia en el presente post a las políticas fiscales y monetarias aplicadas por la Unión Europea para salir de la crisis de 2007. Es una continuación del post anterior, por eso se comienza con el apartado 2). El apartado 1) se incluyó en el post previo. Se recuerda que los dos posts y el próximo, están dedicados a resumir las conclusiones del libre What have we learned.

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2) Europa, por el contrario, adoptó una postura muy distinta en cuanto a políticas de actuación. No hay que olvidar que el Euro crea una artificialidad muy alta, debido a que controlan esta moneda los países del Norte que no han tenido grandes desequilibrios económicos, y lo sufren los países del Sur que han sufrido mucho con la crisis y han incurrido en grandes desequilibrios (déficits, deuda, etc..).

El objetivo desde el principio no fue restablecer ni el crecimiento ni el empleo, sino resolver los desequilibrios de los países, digamos del Sur. Es decir, disminuir los déficits públicos que se habían disparado con la crisis, disminuir las deudas públicas y privadas y reestructurar el sistema financiero, eliminando los bancos malos y rescatando a los bancos con dificultades. Se insistió mucho también en reestructurar el mercado de trabajo y los gastos públicos. En España, por ejemplo, se ha hecho una fuerte reestructuración del mercado del trabajo, lo que ha llevado a tasas de desempleo muy elevadas, pero no se ha actuado todavía fuertemente sobre el gasto público, especialmente el de las Autonomías (algo se ha hecho, pero no mucho). Adicionalmente, en España, se ha desmontado la burbuja inmobiliaria con un descenso notable de los precios de la vivienda, se ha recuperado la competitividad exterior y, por supuesto, se ha conseguido un control del déficit público.

Se rescataron países como Irlanda, Portugal y Grecia y en el caso de otros, como España, se les ayudó a rescatar sus bancos con dificultades, pero estas ayudas no pueden considerarse como medidas de política fiscal, ya que se hacen mediante créditos del Banco Central Europeo.

Es decir, la política fiscal no se ha utilizado y a cambio se ha introducido con fuerza la llamada AUSTERIDAD, que ha hecho que la zona Euro tuviera tasas negativas de crecimiento durante los años 2012 y 2013 v algunos países, como España, desde el 2011.

Aparte de la obsesión de Alemania y otros países del Norte por el equilibrio macroeconómico se han utilizado en cuanto a este tema nuevas teorías económicas, procedentes en parte de los trabajos de Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff y otros, entre ellos el profesor de Harvard, Alberto Alesina. Los primeros indicaron hacia el 2008 que una deuda pública próxima al 100 del PIB hacia disminuir el crecimiento un 2% (Cosa no confirmada por los hechos), y el segundo publicó un artículo en octubre de 2009 en colaboración con Silvia Ardagna, mostrando que la austeridad fiscal no era mala para las economías y de hecho podía ayudar a la recuperación (1).

Aunque todos estos autores son muy criticados hoy y sus ideas discutidas y rebatidas, entre otras cosas por errores en los análisis cliométricos realizados, puede que no estén equivocados en lo relativo a austeridad fiscal o pública, pero lo están, sin duda, en lo que tiene que ver con la austeridad privada. Si esta se extiende, como se ha extendido en España, el resultado es muy grave, como se ha visto en nuestro país. El problema está en que la primera, claro, lleva a la segunda, o por lo menos, es lo que ha ocurrido aquí. Y además las empresas se han acostumbrado a la austeridad y no tienen muchos deseos de abandonarla, como ya hemos dicho en posts anteriores.

En cuanto a política monetaria el Banco Central Europeo sólo tiene, por ley, que mantener la inflación por debajo del 2 %. No obstante, en los últimos tiempos se ha preocupado de mantener los tipos de interés muy bajos, y más recientemente, en marzo de este año, en aportar liquidez al sistema, especialmente a través de los bancos. Es una política monetaria expansiva similar a la adoptado por los Estados Unidos dos o tres años atrás.

El caso de España, que crece en la actualidad cerca de un 3 % anual, podría considerarse como un caso de éxito, ya que ha seguido las directrices de la UE, reestructurando el mercado de trabajo, saneando el sistema bancario y mejorándolo con fusiones y adquisiciones, tratando de disminuir el gasto público, impulsando las exportaciones y en general disminuyendo el déficit público. La deuda pública, sin embargo, ha aumentado y no se sabe muy bien si el crecimiento relativamente fuerte actual se mantendrá en el futuro inmediato.

Lo más destacable, por otra parte, en la actualidad en términos de políticas económicas europeas, es el Plan Junker de crecimiento para Europa que supondría una fuerte introducción de gasto público en infraestructuras y otras actividades. Sería, de nuevo, un caso de política fiscal en forma de gasto público. La única justificación para hacer esto varios años más tarde que en los Estados Unidos, puede que sea el haber esperado a un cierto reequilibrio macroeconómico de todos los países. El Plan Junker, no obstante, prevé no sólo inversión pública sino también fuerte inversión privada.

En términos generales se podría decir que la política fiscal se refiere siempre a gasto público para aumentar el crecimiento, y la monetaria a mantener los precios controlados y los tipos de interés bajos, con la medida de expansión monetaria necesaria en ambos casos.

No hay más que los gobiernos y los bancos centrales puedan hacer, por eso el mundo está en manos de los individuos innovadores y emprendedores. Los Gobiernos y los Estados sólo pueden actuar sobre mantener unas condiciones equilibradas del sistema económico, pero no pueden sustituir la labor de los empresarios y emprendedores.

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(1) Large Changes in Fiscal Policy: Taxes Versus Spending

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
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