Algo más sobre el “libre albedrío” (I)

La revisión del libro de Henry Stapp, “Mindful Universe”, que estamos llevando a cabo en los últimos posts, nos obliga a hacer alguna consideración sobre el tema histórico del “libre albedrío”. Stapp se refiere a ello en su libro, entre otras cosas, porque de la mecánica cuántica se derivan muchas consecuencias al respecto y porque los avances recientes de las neurociencias lo han vuelto a poner de actualidad. La cuestión de si el hombre es libre de sus actos y autónomo en cuanto a sus obras es un problema antiguo y ha sido tratado a lo largo de la historia por múltiples teólogos, filósofos, psicólogos y científicos varios. Muchos de ellos, salvo los que estudian el tema desde una determinada religión, son materialistas y deterministas y no creen que exista el libre albedrío.

Algo más sobre el “libre albedrío” (I)
El “libre albedrío ” es un tema ampliamente tratado en la historia de la humanidad. Ha sido una cuestión de reflexión y debate de todas las religiones y en la católica, San Agustín ( 354 – 430), o Agustín de Hipona, como se le suele citar,  ya tan tempranamente como en los dos siglos en que vivió, el IV y el V, le prestó una gran atención.  Diez siglos después, en el siglo  XIII, fue Santo Tomás (1224 – 1274), o Tomás de Aquino, el que volvió a dedicar grandes esfuerzos de reflexión y estudio a esta cuestión.  Son dos grandes figuras de la Iglesia Católica pero muchos otros Padres de la Iglesia y otros autores menores trataron esta cuestión a lo largo de los siglos.
 
El protestantismo también lo ha hecho pero desde el principio estuvieron muy segados por la posición fuertemente determinista en sentido teológico de M artín Lutero
 
Ha sido estudiado, como digo, en todas las épocas y por estudiosos de todo tipo, existiendo grandes explicaciones y grandes síntesis, una, adecuada para mi, es la que se encuentra en Wikipedia (Free Will ). Han estudiado esta cuestión los teólogos,  desde luego; los filósofos de todas las épocas; algunos científicos; los psicólogos desde que existe la Psicología; y estudiosos e intelectuales de muchas otras áreas.
 
La cuestiones fundamentales tratadas se han referido a si existe el libre albedrío del hombre en un mundo que desde la Revolución Científica de los siglos XVII y XVIII, y sobre todo desde la Ilustración, se considera materialista y determinista. Si nuestro mundo físico es determinista y los hombres procedemos de dicho mundo y somos materia, ¿cómo es posible que seamos libres?. Es lo que se conoce como incompatibilidad o “incompatibilismo” utilizando un anglicismo.
 
Las posibilidades que se han discutido surgen todas de las combinaciones posibles entre dos cuestiones con dos posibilidades en cada una de ellas: 1) asunción de que nuestro mundo físico es determinista o su contraria, asunción de que no lo es; y 2) creencia en la existencia del libre albedrío o no creencia en ello. Existiendo además autores que han demostrado, o intentado demostrar, que el determinismo/indeterminismo de nuestro mundo material no es incompatible con el libre albedrío sino irrelevante. 
 
Muchos psicólogos y filósofos, digamos que contemporáneos, aunque algunos hayan muerto ya, han tratado el tema con mucha profundidad, entre ellos el psicólogo norteamericano, Abraham Maslow ( 1907 – 1970). Su postura es muy asumible por el que esto escribe, ya que sin entrar en el determinismo o indeterminismo físico, sitúa el libre albedrío no en si una persona sube o baja su mano derecha, a lo que tanto se refirió en sus trabajos el neurólogo americano Benjamín Libe t (1916 -2007), y tanto ruido han hecho los que han difundido sus investigaciones o se han referido en sus escritos a ellos, sino  en la capacidad de auto-realización del hombre  y en su posibilidad de ser autónomo y adquirir autonomía con  la formación y la mejora intelectual, y no depender de nada sobre todo a la hora de hacer y resolver. No sabemos si el hombre era originalmente autónomo y libre pero después de muchos siglos de evolución, fundamentalmente de evolución cerebral, parece absurdo pensar que eso que el hombre ha acumulado en su interior (emociones, conocimientos, racionalidad) no le permita ser libre. La lógica y el razonamiento a lo que tanto contribuyó en la Grecia Clásica el gran Sócrates es, en mi opinión, la introducción de la libertad  y el libre albedrío en la mente y en la vida del hombre. Saber razonar, saber reflexionar y tener voluntad, a lo que tanto se refirió el filósofo alemán  Arthur Schopenhauer  (1788  — 1860 ) es, en el fondo, ser libres y tener la facultad del “libre albedrío”.
 

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.

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