Algo más sobre la vida y la obra de Rudolf Steiner

Seguimos en este post haciendo una incursión breve en la vida y obra de Rudolf Steiner, autor que se incluye dentro del esoterismo pero que fue un filósofo y un hombre público muy activo y muy conocido. Su obra y su vida fue muy abierta y muy clara, no pudiendo ser tachada de oculta ni de ocultista, aunque es verdad que perteneció a la Sociedad Teosófica y de hecho creó su propia versión de ella con el nombre de Sociedad Antroposófica. Por cierto que en relación con estas cuestiones hace un par de semanas participé en una conversación ocasional con otros profesores de un curso de verano de la UIMP de Santander y uno de ellos refiriéndose a cosas curiosas de Internet dijo: “por lo visto hay un blog por ahí en el que se trata la mecánica cuántica y el esoterismo”. Me imaginé que era éste y di algunas explicaciones pero no muy precisas. No dije por ejemplo, que esos dos temas se tratan aquí, no porque constituyan la corriente principal de reflexión del mismo, sobre todo el segundo, sino porque ha habido que entrar en ellos siguiendo nuestra linea de pensamiento principal que es la de las tecnologías relacionadas con el conocimiento y la inteligencia. Se insiste mucho hoy en que estamos a las puertas de construir máquinas que superen la inteligencia del hombre y eso puede ser verdad en todo lo relacionado con el cerebro y su capacidad de cálculo, pero no con lo relacionado con la mente y la consciencia, un mundo desconocido y difícil de abarcar pero real y fenomenológico. Los esotéricos dan mucha importancia a ese mundo y eso es bueno, pero la dificultad de disponer de hechos objetivos y puntos de apoyo los lleva a formular extravagancias sin fin, lo que no es bueno en mi opinión.

Algo más sobre la vida y la obra de Rudolf Steiner
Rudolf Steiner  (1861 – 1925) fue un esotérico, ocultista y espiritualista sin paliativos y estudiando su vida y su obra se comprueba que el esoterismo es un camino sin retorno, es decir, que el mundo de la consciencia y de la espiritualidad puede no tener límites y puede llevar a una persona a las elucubraciones más extremas que se puedan imaginar.

No en vano la mente es invisible y la consciencia inmaterial. Para su estudio no contamos con hechos y elementos objetivos como ocurre con la ciencia. Si uno quiere hacer arqueología de los seres vivos y su evolución, por ejemplo, cuenta con los fósiles y los restos de todo tipo, pero no existe algo similar en la consciencia.  Eso puede ser grave, como hemos dicho ya en este blog, y llevar a explicaciones difíciles de seguir y de aceptar. Es lo que pasó con Blavastky y con otros esotéricos, y también en parte con Steiner. Es lo que hace además del esoterismo un mundo oculto, secreto y fundamentalmente para iniciados. En parte al menos se une al de los Rosacruces, la masonería y otros, haciendo esta afirmación con mucho respeto para todos ellos, ya que en general son instituciones espiritualistas que se dedican a buscar la verdad y el bien.

Nuestro autor, que desde muy joven mostró una gran predisposición para los poderes psíquicos paranormales, y que incluso tuvo visiones y experiencias místicas, se orientó ya con cierta madurez, a partir de 1900, es decir, con 39 años, a escribir e impartir cursos y conferencias sobre el mundo espiritual y sobre los procesos espirituales en la vida humana y en el cosmos. Terminó escribiendo libros como: 1) Cómo alcanzar el conocimiento de los mundos superiores (1904/5); 2) Crónicas del akasha (una colección de artículos escritos entre 1904 y 1908) y 3) La ciencia oculta: un bosquejo (1909). (Ver Wikipedia)

Aprendió a leer los registros akáshicos ( del sanscrito “akashsa”, que significa, cielo, espacio, éter) o memoria de lo acontecido desde el comienzo de los tiempos registrada en el espacio, sacando de ello una serie de explicaciones sobre la consciencia, su origen y evolución, así como sobre la Tierra y los hombres. Son hechos, fenómenos, o explicaciones, difíciles de seguir y que resultan verdaderamente esotéricas, dicho sea con la aplicación de esta palabra en el sentido del lenguaje corriente. Escribió, por ejemplo, y de manera análoga a Madame Blavastky, que el mundo evoluciona a través de siete encarnaciones planetarias, las cuales relacionó con nuestros siete cuerpos y con los siete niveles de consciencia por los que el hombre y el mundo ascenderán en su evolución cósmica.

Intentó hacer una ciencia de la consciencia, algo, por cierto, que está de nuevo entre nosotros pero de la mano de científicos y con el apoyo de la mecánica cuántica. Asunto sobre el que volveremos pronto en este blog.

Steiner tuvo una gran formación universitaria, primero se graduó en el Instituto de Tecnología de Viena y luego hizo su doctorado en filosofía en la Universidad de Rostock, su tesis doctoral versó sobre el concepto de ego de Fitche. Conoció a fondo la obra de Nietzsche y recibió las influencias de grandes filósofos alemanes como Franz Brentano y Wilhelm Dilthey.

Muy joven comenzó a trabajar en los archivos de Goethe  (1749- 1832) en Weimar en donde estuvo hasta 1896. Fue el editor de los textos científicos del gran poeta alemán y se ganó una buena fama por ello y por las conferencias y escritos que realizó tras esa labor. En Goethe encontró las ideas en las que siempre había creído relacionadas con la unión íntima entre la mente humana y la consciencia y la realidad física externa al hombre. Esta idea de unidad es básica para el mundo de la teosofía, y además, no como unidad basada en la materia, sino como algo homogéneo basado en la consciencia. La verdad es que fue Blavastky la que popularizó esta idea en Occidente después de tomarla de la filosofía india, como muy bien explica Lachman en su libro, aunque hay que decir que Schopenhauer, Hegel y después varios otros conocidos filósofos participaron de ella.

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
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