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Año 2020 según las tendencias, los drivers, las revoluciones tecnológicas en marcha, las cosmovisiones y los valores compartidos.

Se describe el escenario tendencial o más probable para el 2020

Es difícil ser optimistas con lo que está cayendo. No es sólo la crisis económica, sino que muchos otros problemas hacen muy convulsa a nuestra época. Además de los graves problemas relacionados con el medio ambiente, el mundo se enfrenta a la aparición de nuevos grandes poderes económicos y militares, enfrentamientos y conflictos muy difíciles de superar como los que enfrentan al Islam con Occidente, las amenazas de nuevas guerras frías, la proliferación nuclear, la posible desaparición, o restructuración profunda, de de organizaciones mundiales en una situación en la que existen un número considerable de nuevas potencias con intereses contrapuestos, desigual distribución de los recursos naturales con particular referencia a los energéticos, avances científicos y revoluciones tecnológicas que asustan a la humanidad, brechas insondables entre los países subdesarrollados y los desarrollados, posibles marchas atrás mundiales en la globalización, apertura de mercados y libertad económica, y muchos más.

Total,”lo mismo de siempre”, podría decir un castizo. De hecho es muy conveniente acudir al “peores las hemos pasado” como sugiere un artículo publicado en uno de nuestros grandes diarios nacionales en el día en que esto se escribe.

Como perspectiva general es posible que justo a partir de la actual crisis se inicie un periodo turbulento de reajuste mundial a las nuevas circunstancias. Puede resultar muy duro para el mundo en general y para los países más desarrollados en particular. Europa puede sufrir especialmente por razones diversas, entre ellas su falta de unidad, su dependencia tecnológica, su complacencia en el bienestar y su pusilanimidad

Después de esos reajustes, y contando con que no surjan en el mundo chipas que prendan la llama de algún “armagedón”, puede volver una nueva época de estabilidad. y de cierto “nuevo” orden mundial. Si asumimos un periodo de transición de varios años, el 2020 puede ser ya un año relativamente normal. Algunos rasgos breves serán los siguientes::

Economía

En lo relativo a la economía la crisis actual será profunda y duradera en todo el mundo con más impacto en los países desarrollados. Se superará, no obstante, y en el 2020 es probable que vivamos en un mundo multipolar en el que, no es que la economía americana se haya hundido sino que otras economías habrán ascendido y habrán adquirido un volumen elevado. En lo relativo a poder económico mundial el ranking de países será muy diferente al actual. Países como el nuestro puede pasar a lugares mucho más bajos. De ocupar entre el octavo y el décimo lugar podemos descender al vigésimo o vigésimo primero. Varios otros países se situarán por encima de nosotros, entre ellos, además de Rusia, China o India estarán México y Brasil. El ranking por renta per capita puede que se mantenga o incluso mejore.

Nuestra economía valdrá lo que valga la de la Unión Europea, pero por desgracia mi apreciación es que esta unión de países todavía no habrá superado las dificultades para su total integración. Estaremos perdiendo aún los efectos sinérgicos que de ello se podría esperar. Los nacionalismos periféricos y la disgregación de los mercados puede que sigan actuando en contra de un amplio y beneficioso mercado común. La moneda única y otros aspectos, entre ellos el convencimiento de todos en avanzar hacia la unificación, mantendrán a Europa, no obstante, como uno de los polos económicos mundiales..

Política

La multi-polaridad será la característica mundial más destacable. Las relaciones internacionales estarán más que hoy en poderes supranacionales. Las instituciones de carácter mundial como las Naciones Unidas y otras, habrán cambiado de manera muy notable, adaptándose a la nueva correlación de poderes económicos mundiales..

El sentido común y la conveniencia de todos se habrán abierto camino en el mundo o estará en vías de hacerlo, aunque para ello habrán tenido que actuar fuerzas poderosas en los grandes polos de poder mundiales. Los acuerdos no habrán sido fáciles y la tensión en los años que van desde el presente al horizonte de nuestra reflexión, habrá sido muy elevada. Diversos conflictos y guerras parciales habrán tenido lugar, pero para el 2020 se darán las condiciones para un nuevo orden mundial.
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Sociedad

La sociedad mundial en lo que se refiere a razas, culturas, estilos de vida y valores se habrá integrado y mezclado. El mundo, incluyendo a Europa, se habrá hecho mestizo, diverso y multicultural. Los conflictos habrán sido y serán elevados, pero existirán unos equilibrios aceptables en la mayoría de las sociedades.

Las fuerzas del orden público serán abundantes y actuarán de forma continuada para mantener esos equilibrios

Tecnología

Además de la revolución energética que estará en su zenit en el horizonte que estudiamos, la tecnología digital habrá evolucionado espectacularmente y estará fuertemente integrada con otras “nuevas, nuevas” o novísimas tecnologías. La convergencia NBIC (nano-bio.info-cogno) estará entonces adquiriendo velocidad.

Cosmovisiones

En lo que se refiere a cosmogonías, cosmovisiones, o interpretaciones generales de nuestro mundo, seguiremos dominados por la relatividad y teoría cuántica y por el mundo abierto por el descubrimiento del ADN y la descodificación del genoma humano. Las posibilidades de un ser posthumano serán entonces más claras que hoy y dominarán el pensamiento de muchos habitantes de nuestro planeta

Cultura y valores

Altos porcentajes de la población mundial compartirán valores relacionados con la ética, la responsabilidad social, la sostenibilidad, el cambio climático, economías formadas por empresas generadoras de beneficios y empresas generadoras de bienes sociales, comercio justo, simplicidad voluntaria y colaboración entre países.

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
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