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Biología e Información

Dedicamos este post y los tres siguientes a analizar lo que los biólogos están diciendo sobre la información y sus relaciones con la biología. Resulta muy interesante comparar lo que mantienen estos científicos con lo que indican otros, como los físicos, quizás más teóricos. Se resalta que la biología es hoy por hoy una ciencia muy dura en la que no se puede dar un paso ni hacer ninguna afirmación sin contrastarlos y demostrarlos en el laboratorio. La labor investigadora de la biología, por otra parte, se produce a un nivel distinto que el de la física teórica. Ese nivel se relaciona más con la química y las interrelaciones de la materia orgánica, incluidas las enzimas, que con la física. Muchos dicen que en el fondo de todo está la física y puede que los biólogos no lo nieguen, pero hoy por hoy las investigaciones de los biólogos se realizan a un nivel superior al nivel subatómico en el que muchos físicos se mueven

Continuamos en este post reflexionando sobre la materia y lo material al hilo de lo tratado en el libro ya muy mencionado en post anteriores, “Information and the Nature of Reality (INR)”, editado por Paul Davies y Niels Henrik Gregersen.

Hacemos referencia ahora a las relaciones entre biología e información tras haber revisado brevemente la historia reciente del pensamiento en relación con la materia (qué es y de qué está compuesta) y lo que los físicos han dicho sobre ello. La biología y sus relaciones con la información es el tema que se trata en la Parte III del libro mencionado.

Poco a poco hemos entrado en el papel básico que la información juega en la aparición de la materia y en la esencia y el funcionamiento de nuestro universo. La mecánica cuántica y los fenómenos “fantasmales” — como los llamó Einstein– del interior del átomo, han llevado a las nuevas concepciones, de las que la información es un componente esencial.

Según los físicos y sus relativamente nuevas teorías cuánticas, la información – con sus dos componentes, el material (soporte, códigos) y el inmaterial (significado, semántica) –, puede estar al principio de todo, es decir, es previa a la materia. Asimismo, el universo es un ordenador cuántico en el que todo es potencialidad de ser, la cual comienza por la información y particularmente por su componente inmaterial.

Recordamos que todas estas cuestiones son todavía hipótesis no demostradas (ni demostrables, probablemente) a las que yo mismo he añadido algún componente en estas notas. Hipótesis, no obstante, que encajan muy bien con las leyes cuánticas que rigen el mundo sub-atómico, el universo en su conjunto y, lo que es más fascinante, el mundo del cerebro, la mente y la consciencia.

Los físicos con estas interpretaciones, y quizás sin pretenderlo, han reintroducido en el mundo intelectual y científico de nuestros días el viejo dualismo de los filósofos griegos y de Descartes que nos hablaba de la existencia de dos naturalezas y de dos sustancias: la material o tangible y la espiritual o intangible.

Lo que intentamos a partir de este post y a lo largo de los tres o cuatro siguientes es saber lo que dicen los biólogos al respecto, especialmente lo que dicen sobre las relaciones entre información y materia orgánica, primero, y entre información y vida, después.

Para ello conviene recordar tres cosas: 1) que la biología es una ciencia bastante nueva; 2) que se han hecho en los últimos años descubrimientos tan importantes en ella que han llenado de seguridad y confianza a los biólogos en cuanto al origen simplemente material de la vida; y 3) que es un ciencia muy pura y dura en la que todo tiene que ser demostrado fehacientemente.

Oyendo y leyendo a biólogos y a divulgadores serios de temas biológicos da la impresión de que o bien no conocen lo que los físicos cuánticos están aportando en los últimos tiempos, o no creen que lo que ocurre en el interior del átomo tenga relevancia en la explicación de lo que es la vida y su evolución.

Los biólogos saben hoy que la materia orgánica está constituida en su base más profunda por moléculas orgánicas formadas por la unión covalente de un monosacárido de cinco carbonos (pentosa), una base nitrogenada (alguna de las famosas, A (Adenina), T (Timina), C (Citosina) y G (Guanina)) y un grupo fosfato, es decir, que somos carbono, nitrógeno, fósforo e hidrógeno, por decirlo muy simplificadamente. Esas moléculas a las que llamamos nucleótidos, agrupados de cierta forma, constituyen moléculas más grandes (polímeros) a las que llamamos ADN (Ácido desoxirribonucleico) y ARN (Ácido ribonucleico).

(Continúa en el post siguiente)

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.

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