The Scottish Borders covered with snow during January 2010

Dos grandes etapas por delante de nosotros.

Las tendencias identificadas permiten establecer un escenario tendencial o escenario lógico.

Las tendencias identificadas recogidas en las entregas anteriores y los comentarios diversos hechos hasta ahora permiten establecer dos grandes etapas para los próximos 20 ó 25 años.

A medio y largo plazo, es decir, a partir de 2015-2020, hay razones para pensar en un mundo más organizado y estable, aunque, por supuesto, no libre de conflictos ni dificultades. Ese es el panorama que dominará el escenario tendencial hacia el 2030.

A corto plazo sin embargo, existirán graves problemas a los que enfrentarse. Es muy probable que los próximos años sean difíciles para todos pero muy especialmente para los países de la UE y para los Estados Unidos. Los países desarrollados perderán peso en la economía mundial, relevancia política y poder. Tendrán que acomodarse, de hecho, a compartir su preeminencia y su influencia actuales. La hegemonía pasará a otros países y regiones.

La presente crisis económica en el caso de que siguiera atenazando al mundo podría extender las dificultades durante más años de lo previsto y generar situaciones de debilidad muy peligrosas para los países desarrollados. Eso los haría vulnerables, pudiéndose esperar ataques armados directos a ellos o a sus aliados, ataques terroristas de gran envergadura, estrangulamientos de sus fuentes de recursos o rutas de transporte, arbitrariedades contra sus intereses o atropellos de sus valores y formas de vida.

Los conflictos dentro de sus propias fronteras serán numerosos y de diversa gravedad, especialmente los relacionados con la inmigración, el cambio étnico y la superpoblación de las ciudades

La existencia de un retardo, o demora, en la llegada de la crisis a los países en vías de desarrollo avala la idea de que la crisis puede ser duradera. Como es lógico hay procesos negativos para los países desarrollados, como la deslocalización, que pueden detenerse con las dificultades económicas generalizadas.

Una etapa convulsa y conflictiva….

Los próximos diez o quince años serán, por tanto, convulsos y conflictivos. Las tendencias más negativas identificadas en este trabajo estarán vigentes y afectarán a nuestras sociedades. Informes diversos, algunos de procedencia militar, son pesimistas sobre el futuro inmediato del mundo. Algunos de dichos informes advierten sobre la posibilidad de grandes conflictos armados, la extensión del terrorismo y un desorden mundial generalizado de más o menos importancia.

Autores, expertos y prospectivistas diversos hablan de acontecimientos de gran trascendencia, ya sean en términos de conflictividad mundial, de cambios culturales profundos que llevarían a una nueva civilización, de catástrofes climáticas, medioambientales y otras catástrofes naturales de gran alcance, de avances tecnológicos peligrosos para la humanidad, pandemias, conflictos armados generalizados, desórdenes mundiales y otros.

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
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