3167818-45285501.jpg

El progreso técnico medieval

Ha sido un recorrido largo el empleado para hablar de la técnica medieval, pero lo dicho nos permite entender que los instrumentos, herramientas y aparatos usados por el hombre en esa época, básicamente europea, giraron alrededor de lo que los hombres hacían. La agricultura, la ganadería y otros componentes destinados a la supervivencia, las guerras, la construcción de castillos y fortalezas, la edificación de iglesias y catedrales y a partir del siglo XI, de las de universidades y otras edificaciones públicas, así como el comercio marítimo y de todo tipo, constituyeron las fuentes de valor añadido de la época. La técnica desarrollada está relacionada con todo ello.

Europa se benefició enormemente de los avances del Imperio Bizantino y del Islam y de los conocimientos técnicos procedentes del extremo Oriente que ambos imperios difundieron. En lo militar, muy pronto en el siglo IV y parece que traído por los hunos, se adoptaron el estribo y la montura, se introdujo o mejoró la caballería como instrumento de guerra, más adelante se inventó la lanza, la armadura pesada y diversas armas como la ballesta, la catapulta y otras, así como las fortalezas y elementos muy diversos para fortificarlas.

La pólvora fue inventada en China en el siglo IX y se utilizó en Europa hacia 1241, empleada por los pueblos procedentes de Mongolia en sus luchas contra los húngaros, difundiéndose su uso con rapidez en los años posteriores con la correspondiente construcción de mosquetones, cañones, morteros, lombardas y otras armas. La correspondiente industria de fundición necesaria para ello y los incipientes talleres contribuyeron a crear riqueza..

El molino de viento fue una de las máquinas más importantes del medioevo europeo. Su uso permitió un aumento importante de la productividad en la fabricación de harina y exigió avances muy destacados en la fabricación de sus componentes. El viento que como fuente de energía es algo muy antiguo en la historia de la humanidad, se complementó hacia el siglo X europeo con la utilización del agua y las corrientes de los ríos como fuerza motriz. Las norias y otros mecanismos fueron muy utilizados en la época que comentamos.

La agricultura mejoró notablemente con el perfeccionamiento del arado y otros aparatos de labranza y con la utilización del agua para la irrigación así como, y de nuevo, el aumento de las herrerías, las carpinterías y otros talleres necesarios para su fabricación.

La rueda de hilados, de procedencia india, fue también adoptada y ampliamente utilizada a partir del año 1.000. Mejoró con ella la ropa y su costura, así como su manufactura.

Mejoró también de forma importante la navegación marítima y se hicieron grandes aportaciones en lo relativo al diseño de los barcos y su tamaño. Se desarrolló la quilla, se introdujo la vela triangular que permitía mayor maniobrabilidad y se comenzó a utilizar la brújula. El reloj en sus diversas formas, con especial referencia al reloj de péndulo, fue un instrumento o máquina de enorme importancia en la Edad Media tanto en cuanto a su uso como en cuanto a su fabricación. Utilizando conceptos actuales se podría decir que fue uno de los primeros productos de gran consumo surgidos en nuestro mundo.

El transporte terrestre también mejoró con un mejor uso de los animales, la introducción de la herradura y los arreos, por ejemplo, así como el tiro múltiple y los coches de caballos.

Las ciudades crecieron y aumentó el comercio con la consiguiente aparición de los mercados, el intercambio y las profesiones relacionadas con todo ello.

Surgió así la nueva clase social de los comerciantes e industriales, la cual andando el tiempo constituiría la burguesía que arrebató el papel dominante a la nobleza. La aparición de la democracia moderna para el gobierno de las naciones suele situarse en Inglaterra en 1215 a través de lo que se conoce como Carta Magna, documento aceptado por el rey inglés Juan I (conocido por Juan sin Tierra). Con precedentes notables anteriores como el adoptado por las Cortes de León en 1188 o la llamada Bula de Oro de 1222 de Hungría.

Se comprueba así la importancia de la técnica y del progreso técnico en los cambios sociales que tienen lugar en nuestro mundo. Un progreso que se ha producido a lo largo de la historia de forma continua, con épocas de aceleración y de desaceleración, y desde luego bastante autónomamente del avance intelectual del hombre. Es curioso pero hasta fechas muy recientes se tiene mucho más documentado el avance de las ideas abstractas de tipo intelectual que el avance de las innovaciones técnicas. Se guardan muchos mejores registros, por ejemplo, de los nombres de las personas que aportaron ideas de tipo filosófico que los de los inventores que crearon productos utensilios y herramientas. Durante muchos años se debió a la interpretación griega, romana y hasta cierto punto cristiana, sobre la misión de los hombres nobles y libres, los cuales sólo debían dedicarse al cultivo de la mente y ésta se relacionaba sólo con la retórica, la gramática y la lógica.

Tags:
0 shares
Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.

Deja tu comentario