5071402-7570315.jpg

El universo cuántico.

Continuamos en este post analizando lo que dicen los físicos actuales sobre la naturaleza de la materia y del mundo en el que vivimos. Lo hacemos revisando lo aportado por Seth Lloyd y Henry Stapp, dos destacados físicos teóricos, respectivamente del MIT y del laboratorio “Lawrence Berkeley” de la Universidad de California, en los capítulo 5 y 6 del libro que venimos estudiando “Information and the Nature of Reality”. Se refiere el primero a la naturaleza cuántica del universo en el que vivimos y al carácter de ordenador cuántico que tiene dicho universo. El segundo a su vez, entra a fondo en el tema de la consciencia a la que considera algo real (ontológico) a la luz de la teoría cuántica.

(Continuación)

Los otros dos capítulos que completan la Parte II del libro que venimos comentando, “Information and the Nature of Reality”(INR), dedicada a analizar lo que la física actual dice sobre la materia y la realidad, están escritos por Seth Lloyd y Henry Stapp. Ya se ha hablado de ellos en posts anteriores pero quizás convenga repetir que el primero es Profesor de Ingeniería Mecánico-Cuántica del MIT, añadir que su investigación se centra en cómo los sistemas físicos procesan la información e indicar que fue la primera persona en desarrollar un modelo realizable de computación cuántica.

En cuanto al segundo, ya se ha dicho que es un físico teórico de la Universidad de California en cuyo laboratorio “Lawrence Berkeley” ha desarrollado la mayor parte de sus investigaciones. Se ha especializado en los fundamentos conceptuales y matemáticos de la teoría cuántica, con particular referencia a los aspectos cuánticos de las relaciones entre los flujos de las experiencias conscientes de las personas y los procesos físicos de sus cerebros.

Los dos van más lejos que Davies en la utilización de las hipótesis de que la información es anterior a la materia y de que la consciencia es previa, incluso, a la información; y es la que genera o da lugar a esta última. Stapp, por ejemplo, es autor de un notable libro cuya segunda edición, con actualizaciones, fue publicada el pasado año (2011). Se trata de “Mindful Universe. Quantum Mechanics and the Participating Observer” (1). El prólogo de la primera edición comienza indicando que el libro tiene que ver con la naturaleza del ser humano y que se refiere a las interconexiones entre su mente y su cuerpo. El primer capítulo por su parte, lleva el título de “Ciencia, conciencia y valores humanos”. Todo ello muestra por donde van las aportaciones de este autor sobre el que más adelante añadiremos algunos otros comentarios.

Pero antes, Seth Lloyd, nos habla de la naturaleza computacional del universo y lo hace interpretando los acontecimientos que tienen lugar en él como “eventos cuánticos” similares a los “bits cuánticos” o qubits, a través de los cuales el universo se manifiesta. Utiliza para ello los conocimientos actuales de la ciencia de la información cuántica la cual forma parte de todo lo que se está haciendo en la actualidad en el mundo en pro de la construcción de un ordenador cuántico. Tal ordenador no existe todavía pero cuando se construya el hombre tendrá en sus manos una capacidad de computación impresionante, similar de hecho, a la del universo. Dispondrá además de la posibilidad de reproducir fenómenos genuinamente cuánticos como los ya mencionados en este blog de superposición, emergencia, entrelazamiento y otros. Estaremos entonces en condiciones de reproducir en una máquina la verdadera inteligencia y quizás la consciencia, es decir el yo personal y el sentido de autoconocimiento o conocimiento de sí mismo.

Lloyd considera que el universo es un inmenso ordenador cuántico, entrando así en una vieja tradición humana según la cual interpretamos nuestro mundo de acuerdo con nuestras concepciones físicas. Antes fue el mundo como un gran reloj, después como una máquina y ahora como un ordenador.

A falta de un ordenador cuántico construido por los hombres, Seth Lloyd orienta sus reflexiones hacia el más potente procesador de información que los hombres conocemos: el cerebro humano. Entra así en uno de los más viejos problemas de la filosofía que no es otro que el de las relaciones mente-cerebro al que dedicamos mucha atención en este blog.

El cerebro humano procesa mucha información y parece manejar bits cogidos al vuelo, o que parece que se mueven solos en el interior de nuestras neuronas. Y lo que es mucho más importante, genera significado, semántica, o como hemos aventurado en posts anteriores, recoge e interpreta la semántica que viene del exterior del hombre embebida en la información que perciben sus sentidos. Se llega así a la dicotomía información-materia y al hecho, claro en mi opinión, de que la información tiene siempre una parte física o material y otra inmaterial.

Es la cuestión del significado, el cual para muchos científicos y filósofos actuales es una capacidad de la mente humana, y que yo, e imagino que otros, hemos colocado en el exterior del hombre, en la naturaleza, en el universo que nos aloja. Digámoslo de nuevo, el mundo que nos rodea está lleno de información, la cual se compone siempre de una parte tangible y una intangible. Muchos animales sólo tienen capacidad para percibir la primera de esas dos dimensiones, pero el hombre, debido al desarrollo de su cerebro, tiene capacidad para distinguir esas dos dimensiones. Es decir, no es el cerebro sólo el que asigna el significado — puede eso sí que lo elabore y lo desarrolle –, sino que existe significado previo en la información que el hombre recibe del exterior.

____________________________________________
(1) Henry P. Stapp, “Mindful Universe. Quantum Mechanics and the Participating Observer” 2nd Edition. Springer-Verlag, Berlin, Heidelberg, 2011.

(Continúa en el post que sigue)

Tags:
0 shares
Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
Post anterior

La mente y los valores

Post siguiente

El Universo en un Qubit

Deja tu comentario