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Imaginación, Creatividad, Inventiva e Innovación

La innovación es de lejos el tema más popular de nuestros días. Todos hablan de la Innovación y todos explican en qué consiste la innovación y cómo se puede ser innovador en la vida y en los negocios

En los países desarrollados se nota hoy un enorme interés por la innovación. A veces resulta un poco excesivo y hay tantas personas opinando sobre el tema que es inevitable considerarlo como una moda. En ese sentido pasará pronto, aunque la necesidad de innovar permanecerá siempre entre nosotros. No debemos olvidar a este respecto que casi las tres cuartas partes del crecimiento a largo plazo de un país dependen de la introducción en la economía de nuevos productos y nuevos conocimientos, como muy bien demostró para el caso de los Estados Unidos el Premio Nobel de Economía de 1987 Robert Solow.

El progreso tecnológico continuo permite el aumento de la productividad y por tanto la producción y la riqueza de un país aunque no aumenten otros factores como el capital y el trabajo.

La innovación es entonces imprescindible para la economía, la sociedad y el modelo de vida que hemos llegado a crear en el mundo a través de largos procesos de prueba y error. Los países que más tecnología introducen son los más ricos, los que más renta per cápita consiguen y los que mejor distribuida tienen la renta y la riqueza. Esa es la sabiduría común adquirida por los hombres hasta ahora aunque, como bien sabemos, hay excepciones y fallos en esos resultados y, por supuesto, consecuencias no deseadas, o externalidades negativas, de la tecnología, del crecimiento económico y del progreso.

No es extraño por tanto que en los países más avanzados se produzcan segundos pensamientos sobre el desarrollo e ideas alternativas sobre la bondad de la tecnología. Es entendible en esa dirección la aparición de grupos, no sólo “fuera del sistema” o “anti-sistema” sino de estudiosos e intelectuales que buscan seriamente formas alternativas a la organización de nuestras sociedades.
En dichos países el progreso ha traído altos niveles de vida y bienestar a la vez que problemas humanos de todo tipo, desequilibrios ecológicos sin fin, ciudades superpobladas con drogadicción, criminalidad y peligrosidad crecientes, graves dificultades de tráfico y polución atmosférica, elevada inmigración, crisis económicas periódicas, desempleo y otros problemas cuya permanencia no acabamos de entender.

Hay razones para no creer en otras formas alternativas de organizarnos pero desgraciadamente no podemos dedicar mucho tiempo a buscarlas ante la amenaza que supone el gran avance de poderosos y superpoblados países de economías emergentes. Para los países europeos en general el fenómeno representado por la irrupción en los mercados mundiales y en la geopolítica del mundo de China, India, Brasil, Rusia, México y otros países, es una amenaza. La actividad manufacturera de todo el planeta ha pasado ya en porcentajes elevados a dichos países, con particular relevancia a China, y existen grandes riesgos de que el papel de los países hasta ahora desarrollados y sus niveles de vida no puedan mantenerse en el futuro.

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
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