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Información y Naturaleza de la Realidad. De la Física a la Metafísica

La labor llevada a cabo en los últimos posts relacionada con el libro de James Gleick, La Información, con el interesante libro de Christof Koch, Consciousness, con los trabajos de Giulio Tononi y con la obra de otros autores mencionados, nos permite ahora entrar a analizar lo dicho en un libro anterior, en términos de fecha de publicación, y pionero en las ideas tratadas. Se trata del libro “Information and the Nature of Reality”, editado por Paul Davies y Niels Henrik Gregersen. Un libro notable que marca inmensos nuevos caminos a la ciencia y a la reflexión relacionada con la materia, la vida y la mente.

Con el mismo título de este post pero en inglés (Information and the Nature of Reality. From Physics to Metaphysics) existe un libro en inglés de 2010 que he venido estudiando desde su publicación. En su momento, por cierto, fue objeto de una buena recensión en tendencias21 hecha por Yaiza Martínez.

Se trata de un libro extenso y complejo fruto de lo tratado en el simposio celebrado en el Consistorial Hall de la Universidad de Copenhagen en agosto de 2006 y patrocinado por la John Templeton Foundation y la mencionada universidad.

Los propios editores del libro, Paul Davies y Niels Henrik Gregersen, organizaron la conferencia en colaboración estrecha con la Doctora Mary Ann Meyers, Directora de la “Humble Approach Initiative” de la John Templeton Foundation. El título de dicha conferencia fue algo distinto al del libro posterior. Se llamó: “God, Matter and Information. What is Ultimate?”

En este título queda reflejado el interés de los organizadores en poner juntos a científicos y a teólogos para hablar abiertamente de materia, física, biología, filosofía y teología. No en vano la John Templeton Foundation actúa como un catalizador filantrópico de los avances relativos a las grandes preguntas sobre la finalidad humana y la realidad última de nuestro mundo. Como se indica en su propia página Web, esta Fundación apoya la investigación sobre temas que van desde la complejidad a la evolución y a la infinidad de la creatividad, el perdón, el amor y el libre albedrío. Alentando el diálogo civilizado e informado entre científicos, filósofos y teólogos, y entre los expertos y el público en general, con el objetivo de obtener claridad sobre los temas más importantes de nuestro mundo y establecer nuevas perspectivas para todos ellos.

Los que hayan seguido este blog en los últimos tiempos habrán visto que nos hemos referido al papel fundamental que la Información juega en nuestro mundo revisando trabajos muy recientes de James Gleick, Christof Koch, Giulio Tononi, David Chalmers, Stuart Hameroff, Roger Penrose y otros. Hemos avanzado en el tema de la componente semántica de la Información (con mayúscula, como venimos haciendo para referirnos a una información previa existente en el universo) y en su posible función de sustento de la materia y la energía.

Lo realizado ha sido algo así como una labor de preparación previa para enfrentarnos al libro que comentamos ahora, el cual, curiosamente, procede de actividades bastantes anteriores a las publicaciones de los autores mencionados en el párrafo anterior. Es un libro premonitorio en el que sin duda han bebido dichos autores. La interconexión “Información—-Leyes de la Física—-Materia”, en ese orden, por ejemplo, está claramente establecida en él desde el principio y fue objeto de amplios debates en el simposio. Teólogos de gran nivel intelectual como los ingleses Arthur Peacocke, biólogo y teólogo (fallecido el mismo año del simposio y al que el libro está dedicado), y Keith Ward, profesor emérito de teología de la Universidad de Oxford, sacerdotes ambos de la Iglesia de Inglaterra; el teólogo católico de la Universidad Geortown, John F. Haught; el propio Niels Henrik Gregersen, profesor del Departamento de Teología Sistemática de la Universidad de Copenhagen; y Michael Welker, teólogo protestante alemán y profesor de Teología Sistemática, se enfrentaron en sus conferencias a la irreductible triada, masa (mejor que materia), energía e información.

Peacocke, por ejemplo, combina el mundo natural y la emergencia del mundo abstracto de las ideas y la consciencia con una visión panteística de Dios, un Dios que penetra el mundo natural desde dentro, aunque es mucho más que dicho mundo.

Ward y Haught se refirieron en el simposio y abordan en sus respectivos capítulos, la posibilidad de Dios como fuente de información para un mundo que se desarrolla por sí sólo pero impulsado por esa información previa. Tema este último que hemos mencionado en posts anteriores

Gregersen y Welker, por último, abordan el tema de que la nueva visión de la Información permite reinterpretar las indicaciones del Nuevo Testamento en el sentido de que el “Logos, el Verbo, se hace Carne, u Hombre”. Abordan incluso la posibilidad de que Platón tuviera razón en cuanto a la existencia de unos conceptos universales previos en la mente del hombre, como también hemos indicado nosotros en los últimos posts. Nosotros hemos dicho que la Información siempre ha tenido una componente semántica o inmaterial y que en un momento determinado, cuando el hombre alcanza la capacidad mental para interpretarla, la capta y la incorpora al mundo de sus concepciones universales.

Otros científicos, generalistas unos y procedentes otros de la Física y de la Biología, contribuyen a hacer del libro que comentamos algo muy destacado al que deberemos prestar atención en los próximos posts.

Lo haremos continuando con nuestro propósito fundamental en este blog de conocer todo lo que puede tener que ver con las tecnologías relacionadas con la mente, el conocimiento, la inteligencia y la consciencia.

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
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