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Inteligencia Artificial General (IAG)

La convergencia NBIC de la que hemos hablado en entregas anteriores, tiene una convergencia en sí misma: el cerebro humano y su réplica artificial

En el número de la revista The Futurist correspondiente al periodo marzo-abril del presente año, se publica un interesante reportaje sobre los avances recientes en el terreno de la Inteligencia Artificial. Su autor es Patrick Tucker, editor senior de la revista.

Puede que no haya nada más futurista ni más prospectivo que la Inteligencia Artificial, ya que creo profundamente que el hombre se orienta cada vez más hacia la construcción (¿creación?) de máquinas inteligentes y hacia la consecución de máquinas, — es decir, computadoras, es decir, software, — que piensen como los humanos y tengan, incluso, su capacidad de reflexión y de consciencia. Es, por una serie de circunstancias, la nueva frontera hacia cuya superación la humanidad se orienta.

La consecución de tal meta no es un asunto fácil y muchos grandes investigadores son escépticos al respecto. No sólo porque la IA ya resultó un pequeño fiasco al final de los 60 y a lo largo de los 70, época en la que no se hicieron realidad las expectativas que muchos habían puesto en ella, sino por la dificultad intrínseca que el aprendizaje – base del conocimiento y la sabiduría — supone.

Para que las máquinas piensen y tengan capacidad de conciencia se necesita primero, que las máquinas tengan la capacidad de aprender, y esto, es una tarea complicada mientras el hombre no haya descubierto cómo, él mismo, aprende y reflexiona. En esto último se trabaja intensamente también, como se sabe, y no hay problema, por tanto, para que un prospectivista haga conjeturas sobre las máquinas pensantes y los posibles robots humanoides del futuro.

Lo importante del reportaje de Tucker es la referencia a las nuevas direcciones de la IA, incluida la llamada AGI (Artificial General Intelligence), una denominación paralela a la de Strong IA, o Inteligencia Artificial Fuerte, usada por Ray Kurzweil en su libro Singularity is Near.

Uno de los impulsores de la nueva denominación es Ben Goertzel, gurú de la IA, co-editor del libro Artificial General Intelligence, publicado en 2007 por Springer, que forma parte de una joven generación de investigadores y autores entusiastas de la IA.

En dicha generación, o grupo, si no se quiere ser estricto con la edad, cabe mencionar a personas — o personajes — tales como: Rodney Brooks, Stephen Omohundro, Peter Norvig, Barney Pell, Peter Voss, Storrs Hall, Peter Thiel y, por supuesto el mismo Kurzweil, padre intelectual y precursor de todos ellos.

Son gente de nuestro tiempo, inventores-empresarios-intelectuales, todos ellos, con sus propias páginas Webs y sus propios blogs, que han puesto ya en marcha iniciativas tan interesantes como las conferencias denominadas Singularity Summit (2006 y 2007), el Journal of Artificial General Intelligence (JAGI), dando lugar a secuelas tales como, The First Conference of Artificial General Intelligence (University of Memphis, marzo 1-3 de 2008) o el, Singularity Institute for Artificial Intelligence.

Para todos ellos hace falta un nuevo Manhattan Project, esta vez, para la Inteligencia Artificial.

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.

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