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La explotación comercial del teléfono

Una invención se convierte en innovación cuando se introduce en la sociedad y echa raíces económicas, es decir, cuando tiene éxito comercial, termina siendo usada por muchas personas y constituye la base de actividades económicas y empresariales diversas. Ha habido en ese sentido pocas innovaciones como el teléfono, su éxito comercial alcanzó enormes magnitudes en plazos de tiempo muy reducidos.  Las personas responsables de tal éxito fueron otras distintas a su inventor y además hubo circunstancias muy variadas y controvertidas como explicamos con brevedad en lo que sigue. 

el-telefono-y-el-teletipo-11-638Sólo quedaría ahora hacer un repaso de la explotación comercial del teléfono, una labor que hay que asignar casi exclusivamente a Gardiner Greene Hubbard y a sus excepcionales cualidades como hombre de negocios. Alexander Graham Bell se casó con Mabel Hubbard el 11 de julio de 1877, dos o tres días después de la creación de la Bell Telephone Company, y los nuevos esposos se marcharon a Europa de luna de miel durante casi un año completo. Poco tiempo después de su vuelta Bell abandonó toda labor administrativa en la compañía que en febrero de 1879 se transformó en National Bell Telephone Company. Mantuvo un importante paquete de acciones en la compañía inicial y en las siguientes, incluida la gran y definitiva compañía, American Telephone and Telegraph Company (AT&T). Estuvo siempre cerca de las sucesivas compañías y fue muy utilizado en actos públicos y en grandes acontecimientos reservándosele siempre el papel de gran inventor del teléfono, gran científico y gran tecnólogo. Él se dedicó el resto de su vida a disfrutar de su enorme fortuna, a seguir siendo un inventor en áreas muy diversas y a practicar la filantropía y defender causas sociales justas.

La primera compañía creada, como decimos, fue la Bell Telephone Company, la cual unos años después se fusionó con otra compañía fundada por Hubbard, la New England Telephone and Telegraph Company, para formar la ya mencionada National Bell Telephone Company. Más adelante, en 1880, la fusión con varias otras empresas dio lugar a la American Bell Telephone Company, la cual a su vez cambió poco después su nombre al definitivo, American Telephone and Telegraph (AT&T), con el que ha llegado a nuestros días después de muchas vicisitudes. En la actualidad AT&T crece de nuevo, pero antes, en 1984, el gran sistema de telecomunicaciones que llegó a ser AT&T fue desmembrado en siete compañías regionales siguiendo las normas antimonopolio de los Estados Unidos y bajo las decisiones, curiosamente por el apellido, del juez federal Harold Herman Greene (1923 – 2000)[1].

Los accionistas principales de la primera compañía constituida fueron, Alexander Graham Bell con aproximadamente un 30 %, Thomas Sanders, con aproximadamente  un 30%, Gardiner Hubbard y su mujer con aproximadamente un 30 %, Tomas Watson con cerca de un 10%, y un hermano de Gardiner Hubbard con 10 acciones.

La historia de AT&T y el llamado Bell System es larga y sinuosa ya que al principio las compañías creadas por Gardiner Hubbard sufrieron problemas de todo tipo, desde falta de financiación, poca calidad de sus servicios de telefonía y baja demanda, hasta agrias confrontaciones judiciales con sus rivales, principalmente en los años 1978 y 1979 con Western Union, la gran compañía americana de telégrafos que dominaba la escena de los negocios en los Estados Unidos de aquella época. Una figura crucial en el desarrollo del imperio que surgió a partir de 1881 alrededor de AT&T fue Theodore Vail (1845-1920), un impresionante directivo de empresas al que Peter Drucker (1909-2005) se refirió como “uno de los más grandes managers de la historia económica americana”.

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[1] El autor vivió muy de cerca el proceso de “divestiture” of the Bell System trabajando para el Grupo Telefónica que terminó con el desmembramiento del Sistema Bell en 1984.

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
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