La Gran Convergencia Tecnológica del Siglo XXI (III)

Cambios en las interpretaciones del hombre sobre lo que el mismo y su vida son.

Todos los avances científicos y tecnológicos producidos en las áreas del saber esbozadas brevemente en los párrafos anteriores, han tenido más impacto del que pudiera parecer en la comprensión de nuestro mundo y en las ideas que rigen la interpretación de lo que somos, incluyendo el fenómeno de la vida, el pensamiento y la consciencia. En el terreno de la biología el hombre asume hoy que tiene las claves de la vida, que puede crearla, y que puede manipularla. Considera seriamente, por ejemplo, que con el tiempo podrá curar todas las enfermedades –especialmente las hereditarias–, y la vejez misma, que es tomada hoy por una enfermedad curable.

En el de la nanotecnología el hombre está hoy entusiasmado con las capacidades que está adquiriendo en cuanto a la manipulación de los materiales a nivel micro y nano para dotarlos de características distintas de las que naturalmente tienen. También están avanzando las aplicaciones fisiológicas de la nanotecnología aunque de forma más lenta que las anteriores. Algunos autores creen que la nanotecnología como revolución tecnológica seguirá y complementará a la de la biotecnología y sitúan su expansión unos años más tarde que la de esta ultima.

El terreno, por fin, en el que ambas revoluciones, la biotecnológica y la nanotecnológica, se unirán, es el del cerebro y la mente, objetivo último de los avances que se glosan en este trabajo. La consecución de la “ultra-inteligencia” es, en efecto, lo que muchos autores ven detrás de la gran convergencia tecnológica que supone las NBIC. No se puede pensar en un hombre mejorado fisiológicamente, cuya esperanza de vida se extienda de forma considerable, que quizás colonice el espacio y las estrellas, utilice la energía del espacio exterior a la Tierra y actúe sobre muchas cosas más, sin un cerebro considerablemente más potente y una mente manifiestamente más evolucionada.

Los avances son espectaculares en este último terreno, tanto en relación con las neurociencias como en la interpretación de lo que es nuestra mente, nuestro pensamiento y nuestras queridas, introspección, consciencia, responsabilidad, libertad…, base y fundamento de lo que llamamos “humano”. El alma misma, en el que el hombre ha hecho residir desde antiguo, sus profundidades, sus espiritualidades, sus emociones y sus sentimientos, está siendo eliminada de nuestro mundo, o si se quiere decir de un forma más suave, explicada en términos fisiológicos de, morfología del cerebro, funcionamiento de las neuronas y papel de las sinapsis. El dualismo de la mente y el cuerpo que los hombres habían admitido, más o menos generalizadamente, desde Descartes, hace tiempo que ha sido dinamitado.

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.

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