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La innovación no ha muerto y el crecimiento volverá pronto

Ya hemos hecho referencia en posts anteriores a los trabajos de Robert J. Gordon y Erik Brynjolfsson y a sus conferencias TED de hace un par de años. Volvemos ahora sobre ellos porque tiene sentido en relación con las consideraciones sobre la economía mundial que venimos haciendo en los últimos posts. El “estancamiento secular” que algunos pregonan, particularmente para Europa, puede estar basado en la falta de nuevas revoluciones tecnológicas como dice el economista Gordon, profesor de Economía de la  Northwestern University. También pudiera ser que estuviéramos en un periodo de transición en el que todavía no se manifiestan en las estadísticas los avances en productividad y en valor añadido conseguidos recientemente, como dice el profesor de Management en el MIT, Brynjolfsson.

Resultado de imagen de estancamiento imágenesLas perspectivas para los países desarrollados anunciadas por Robert J. Gordon (nacido en 1940) a las que nos hemos referido en el post anterior, son de asombro y de angustia para muchas personas. En los Estados Unidos en particular son para no creerlas, ya que el país se ha construido, por lo menos en las últimas cinco décadas, sobre la confianza en el progreso y la seguridad de que la mejora continua del nivel de vida se mantendría para siempre. Así como en el apego al emprendimiento, la innovación y la tecnología como instrumentos para conseguirlo.

No es de extrañar pues que las explicaciones de Gordon hayan sido replicadas y en parte refutadas con rapidez por personajes diversos, algunos de ellos profesores universitarios como él y estudiosos e investigadores de la tecnología, la innovación y el crecimiento. Uno de los más conspicuos  ha sido Erik Brynjolfsson (nacido en 1962), profesor del MIT, que tiene otra presentación de TED hecha inmediatamente después de la de Gordon y que rebasaba las visualizaciones del primero por casi 10.000 a mediados de 2015. En esa fecha, Gordon tenía 869,420 y Brynjolfsson 956,115.

En su presentación TED, Brynjolfsson comienza afirmado que el crecimiento no ha muerto, lo cual desencadena un fuerte aplauso de los asistentes. Más adelante explica con detalle que la innovación crece exponencialmente en la revolución tecnológica actual.

Erik Brynjolfsson escribió un pequeño libro en 2011, junto a Andrew McAfee, en el que se encuentran los fundamentos de sus argumentos a favor de la innovación. Se trata de Race Against de Machine, publicado en español por Antoni Bosch, Editor, con el mismo el título, La carrera contra la máquina, en 2013. Algunos nos apresuramos a leerlo y estuvimos muy de acuerdo con sus planteamientos.  Digo esto porque hoy, tras visualizar varias veces los vídeos a los que estamos haciendo referencia, me resultan más realistas y fáciles de entender las predicciones de Gordon y más voluntaristas e hipotéticas las de Brynjolfsson.

El libro lleva el siguiente subtítulo: “Cómo la revolución digital está acelerando la innovación, aumentando la productividad y transformando irreversiblemente el empleo y la economía”.

Por cierto que Andrew McAfee, coautor de libro, tiene también una conocida presentación en TED dedicada a preguntarse si los robots quitan el trabajo a los humanos.

Los dos, Brynjolfsson y McAfee, desempeñan su trabajo profesional en el MIT. El primero como Profesor de Management de la Sloan School of Management, como responsable de la Cátedra Schussel Family, y como director del Centro de Negocios Digitales, y el segundo como director asociado de dicho Centro e investigador en el terreno de las Tecnologías de la Información en su relación con la empresa y los negocios.

Como estudiosos de las Tecnologías de la Información y de la nueva economía que se está creando alrededor de ellas, creen, como se ha dicho anteriormente, que el crecimiento no desaparecerá y consideran que simplemente estamos en una época de transición hacía una economía mejor organizada y, eso sí, apoyada en cimientos distintos de los de la economía industrial. La innovación según ellos no se detendrá sino que por el contrario se producirá y se está produciendo a más velocidad que en la etapa industrial, de forma más diseminada y con la participación de más personas. Es además una innovación relacionada con el conocimiento y la inteligencia, con lo que estamos pasando de ocuparnos de la materia a ocuparnos de la mente, de hurgar en la parte física de lo que somos a entrar a fondo en el cerebro, y de estar relacionados con las cosas a estarlo con las ideas.

La nueva revolución está basada en una tecnología que es digital, exponencial en cuanto a su crecimiento, y combinatoria, es decir con capacidad de combinarse con todo y penetrar en todo.

Según Brynjolfsson, el ordenador y la digitalización constituyen una tecnología de todo propósito como fue la máquina vapor en la primera revolución industrial y la electricidad en la segunda. Eso quiere decir que se utilizará en muchas actividades y penetrará todo el tejido de nuestra sociedad, dando lugar a cambios múltiples y radicales. ¿Por qué motivos una tecnología así no va a comportarse como las anteriores?, parece preguntarse.

Todos estos son argumentos que manejamos mucha gente y que forman parte de nuestros deseos y nuestras esperanzas en cuanto a que efectivamente las cosas ocurran como en las revoluciones tecnológicas del pasado, pero la realidad es tozuda en nuestros días en los países desarrollados, en los cuales el crecimiento es mínimo y el desempleo muy elevado, además de la existencia de una desigualdad excesiva y creciente y  una separación cada vez mayor entre la economía financiera y la real.

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
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