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La mente cuántica (II)

Seguimos con el tema de la mente cuántica. Lo incluido abajo es continuación literal de lo indicado en el anterior post. Deben ser leídos, por tanto, uno detrás del otro.

Hipótesis que han sido fuertemente criticadas desde su introducción en 1995 pero que también han sido confirmadas por experimentos diversos. Entre las primeras es muy conocida la crítica de Jeffrey Reimers y Noel Hush, con sus colegas de la Universidad de Queensland en Australia, Ross McKenzie, Alan Mark y Laura McKemmish, la cual se basa en la imposibilidad de que se produzca en un cuerpo vivo la llamada condensación de Fröhlich, algo similar a la condensación Bose-Einstein, sobre lo que hablaré en otra ocasión. No obstante diré que parece tratarse, precisamente, de la sincronización, superposición o coherencia que la hipótesis de Penrose requiere que tenga lugar en los microtúbulos al producirse los actos de conciencia o fenómenos conscientes.

Entre los que defienden las hipótesis discutidas se encuentra Anirban Bandyopadhyay, joven investigador indio actualmente en la Universidad japonesa de Tsukuba, que trabaja intensamente en los microtúbulos y que está reproduciendo en el laboratorio su forma de actuar. Lo que se va conociendo de sus investigaciones confirmaría muchas de las propuestas de Penrose-Hameroff.

Independientemente de estas cuestiones del mundo del interior de los átomos y que se producen a niveles de entre 5 y 30 nanómetros, las hipótesis que comentamos tienen grandes implicaciones para la sabiduría común de los científicos a estas alturas de nuestra historia, según la cual es la materia la que ha dado lugar a la conciencia y de que ésta es sólo un epifenómeno de aquella.

Por el contrario las hipótesis de Penrose y Hameroff suponen más bien que es la conciencia la que da lugar a la materia, volviéndose así a un cierto dualismo (distinto desde luego del propuesto por Descartes) o al menos a un monismo idealista, o a un monismo neutral, como lo denomina Hameroff. Para estos autores la existencia de dos componentes en nuestro mundo de naturaleza totalmente distinta, mente y materia, es absolutamente cierta.

Imaginan que debajo de esas dos realidades hay una única realidad más profunda a la que yo sugerí en el debate que se denominara conciencia cuántica o conciencia cósmica. Ellos desde luego relacionan sus ideas con la visión del mundo de Platón y con las tradiciones espirituales orientales.

Manuel Béjar hizo una excelente presentación de lo que llama el modelo Bohm-Penrose-Hameroff en el que completa las visiones de los dos segundos con las del primero, David Bohm, conocido físico estadounidense nacido en 1917 y fallecido en 1992. Este conocidísimo autor insistió tempranamente en las propiedades cuánticas de la materia al referirse a a la naturaleza de la conciencia y a sus propiedades físicas.

Se refirió a también a recientes experimentos sobre la coherencia biológica cuántica en los sistemas vivos indicando que abren nuevos caminos para la comprobación de las propuestas que relacionan a la mecánica cuántica con la conciencia.

Como anécdota diré que Hameroff, que parece un hombre muy sencillo, aparte de gustarle mucho la presentación de Manuel Béjar, dijo que se encontraba muy halagado de ver su nombre unido, no sólo a Penrose al que ya estaba unido, sino a un personaje tan importante como David Bohm. Comentó que en cierta ocasión le preguntó a Penrose por este autor y le dijo que era un buen tipo pero que estaba equivocado. ¡Cosas de científicos, probablemente!

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
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