La Sociedad de la Información. Debates actuales (I)

La información existente hoy sobre la llamada Sociedad de la Información y del Conocimiento es extensa en todos sus aspectos. La Nueva Economía generada por ella es asimismo un tema muy divulgado y muy popular. Difícil referirse a ello de una manera breve. Un intento de señalar lo esencial nos lleva a prestar atención a tres dimensiones de la revolución de la información. Una, la tecnología digital y el ordenador que constituyen su substrato tecnológico. Dos, la Nueva Economía que marca el camino de las aplicaciones y la creación de riqueza en lo que terminan siempre todas las revoluciones tecnológicas, con Internet como cumbre potencial de esta revolución por el momento Y, tres, el modelo interpretativo del mundo que proporciona la información, con sus componentes de almacenar, cortar, pegar, copiar y transmitir, y la posibilidad de aplicarlo a las revoluciones científicas y tecnológicas venideras.

En relación con la tecnología digital y el ordenador, los avances son sorprendentes de un día para otro. La miniaturización y la capacidad de cálculo de los microchips (a los cuales habrá que llamar muy pronto nanochips) parecen no tener límite. Las leyes combinadas de Moore, Metcalf, Law of Arial Density, Gilder, ley de los “retornos crecientes” y otras, incluida la de “retornos acelerados” de Kurzweil, delinean un increíble panorama de evolución de las TIC. Es difícil, a la vista de tal panorama, estar en desacuerdo con las explicaciones de ese autor y su destacado concepto de “singularidad”.

La primera de estas leyes, formulada por Gordon Earle Moore (1929 – ) en 1965, es una ley empírica surgida de la simple observación de un gráfico lineal en el que en el eje de abscisas se marcaban los años y en el de ordenadas el número de transistores incluidos en un circuito integrado. Gordon indicó en un artículo escrito en Electronics Magazine en el abril del año mencionado, que el número de transistores en un circuito integrado se duplicaba cada veinticuatro meses.

La segunda debida a Robert Metcalf (1946 – ) es simple y lógica, dice que el valor de una red de telecomunicaciones es igual a N2 , siendo N el número de usuarios. Posteriormente se señaló que Metcalf había sobrevalorado dicho valor ya que puesto que un usuario no puede llamarse a sí mismo, el valor sería, por tanto, N(N-1)/2.

La llamada en inglés Law of Arial Density se refiere a la densidad de almacenamiento, la cual parece doblarse cada doce meses.

En cuanto a la Ley de Gilder, su formulación se debe a George Gilder, visionario de las telecomunicaciones y autor muy reconocido, especialmente por Telecosm. En sus obras ha indicado que la capacidad de comunicación de los cables (fibra óptica y sin hilos), o según otras interpretaciones, el ancho de banda transmitido por dichas conexiones, evoluciona a una velocidad por lo menos tres veces superior a la de la potencia de los ordenadores. Si dicha potencia se duplica en dieciocho meses, según una de las interpretaciones de la Ley de Moore, la capacidad de comunicación se duplica cada seis meses.

La Ley de Rendimientos Decrecientes, constituye una ley básica de la ciencia económica, especialmente relacionada con la producción de productos. Tiene que ver con el concepto de escasez alrededor del que dicha ciencia se ha creado. En su expresión más simple se refiere a lo siguiente: a medida que se aumenta la cantidad de factor variable utilizado en la producción, los aumentos que se logran en el producto a partir de un cierto momento, empiezan a disminuir.

Lo que tiene de interés dicha ley en relación con las TIC, es que autores determinados, han insinuado que en los productos y servicios relacionados con Internet puede darse una situación contraria: el rendimiento puede ser creciente a medida que un determinado producto se introduce en el mercado. Los conceptos son aquí algo capciosos, porque uno de los fenómenos en los que dichos autores se apoyan es el caso del software Windows de Microsoft, el cual se hizo rápidamente con un porcentaje muy grande del mercado y cada unidad añadida suponía mayor rendimiento. También influyó en ello la burbuja en el mercado de valores de las empresas punto.com que se produjo a lo largo de varios años hasta la primavera del 2000. Se creyó entonces que en la Nueva Economía o en la “economía de la Red”, las cosas eran distintas a las de la economía convencional. Autores como Stan Liebowitz han desmontrado la falsedad de dicha asunción, aunque algo queda en el ambiente que impregna a los especialistas de las redes y de la economía de Internet.

La combinación de todas esas leyes, y de la evolución general de la economía capitalista, y especialmente de los conocimientos científicos y tecnológicos en los que dicha economía se apoya, han llevado a Ray Kurzweil, como se ha dicho en otros comentarios, a sugerir la existencia de una ley de crecimientos acelerados de la que deduce su noción de “singularidad”.

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.

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