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La Sociedad del Riesgo

En cualquier dirección que uno mire en la actualidad sólo se ven conflictos, problemas y situaciones peligrosas para nuesto mundo y su habitantes

No sabemos todavía el alcance de la crisis y aunque es cierto que hoy existen más instituciones reguladoras y de intervención económica que las que había en el 29 y se ha producido una reacción generalizada y coordinada de una mayoría de países en pro de la recuperación económica y el equilibrio de los mercados, no se pueden descartar, como decimos, graves problemas para el mundo, especialmente para el mundo occidental. Una elemental prudencia debería llevar a los países occidentales a ser muy cautelosos y a estar preparados para acontecimientos diversos de gran envergadura para los que precisaremos prestar atención primordial al tipo de formación requerida por las personas situadas al frente de nuestras sociedades y organizaciones y máximos exponentes en la toma de decisiones que afectan al conjunto. Sin caer en hipérbole, podemos afirmar que del buen criterio con que se adopten las decisiones oportunas –y de la eficacia con la que se implanten- puede depender nuestra propia supervivencia.

Pero aunque la recuperación económica se produjera en un corto plazo de tiempo y un cierto equilibrio vuelva a la economía mundial, los problemas a los que el mundo se enfrenta no desaparecerán con ello. Antes del desencadenamiento de la crisis los problemas de todo tipo se acumulaban y lo normal será que una mayoría de ellos continúen presentes e incluso se agraven. Las acciones terroristas y los conflictos armados regionales, por ejemplo, posiblemente aumenten a la vez que disminuyan los presupuestos militares de los países occidentales y quizá la capacidad de actuación de sus Fuerzas Armadas.

En resumen, un mundo más convulso que estable, más conflictivo que pacífico, más peligroso que seguro, o como acuñó el sociólogo alemán Ulrich Beck hace unos años, una “sociedad del riesgo”.

Puede verse así o considerar que todos los problemas anteriores, u otros posibles, serían normales y han existido siempre en nuestro mundo. Sería, utilizando una frase americana un tanto peculiar, decir algo así como que “los perros tienen pulgas y los hombres problemas”.

Junto a ello y para no poner énfasis sólo en lo negativo habría que mencionar el hecho de que en determinados aspectos España ha vivido desde hace más de treinta años una época más positiva que negativa. Ha sido un tiempo de estabilidad democrática, progreso económico con altibajos pero con tendencia al crecimiento continuado a largo plazo, ascenso a niveles destacados de competencia económica mundial, pertenencia a la Unión Europea, participación en la moneda única y en instituciones diversas de gobierno mundial y, en definitiva, normalización en lo relacionado con su lugar en el mundo como octavo o noveno país más desarrollado.

En términos económicos nuestro país ocupa efectivamente entre el octavo y undécimo (según el informe y el año a que se haga referencia) lugar del mundo. Es además el quinto país del UE por volumen económico. En cuanto a renta per cápita el país está muy cerca de la media europea. Por lo que se refiere al Índice de Desarrollo Humano ocupamos el décimo tercer lugar de acuerdo con el informe más reciente, habiendo ocupado en años anteriores lugares más destacados.

El progreso ha sido evidente desde la incorporación de España a la UE, y mucho más desde la adopción del Euro como moneda única europea. La economía española se ha internacionalizado de una manera espectacular, existiendo hoy un número importante de empresas multinacionales de base española. La inversión directa internacional de dichas empresas ha sido hasta ahora muy elevada, ocupando en ese aspecto el segundo lugar mundial después de los Estados Unidos.

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.

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