Adolfo Castilla sobre desacoplamiento económico

Más sobre el Gran Desacoplamiento

Añadimos en este post algo más sobre el Gran Desacoplamiento tratado en los posts anteriores al glosar el libro de Erik Brynjolfsson y Andrew McAfee,  The Second Machine Age: Work, Progress and Prosperity in a Time of Brilliant Technologies. Nos detenemos en la explicación del concepto utilizando varios gráficos procedentes de los trabajos de estos dos autores. Indicamos algo sobre el contenido del libro y sobre la conclusiones básicas alcanzadas en sus investigaciones.

Ver imagen original
Cuando el empleo y otras variables comenzaron a desacoplarse

 Más sobre el Gran Desacoplamiento

Recordamos que Brynjolfsson y McAfee llaman Gran Desacoplamiento al proceso detectado en los años 80 según el cual el crecimiento del empleo, el crecimiento del PIB per cápita, y el porcentaje de familias con renta disponible promedio comenzaron a quedarse atrás en relación con el crecimiento de la economía y de la productividad. Hasta entonces y desde los años 50 todas esas variables habían crecido en términos similares.

Lo peor es que ese fenómeno se ha acrecentado con la crisis financiera comenzada en 2008 y aparece hoy, por lo visto a partir de comienzos del presente siglo, como un cambio estructural en las economías de los países desarrollados. Un cambio muy peligroso sobre todo para países como el nuestro, cogidos con el paso cambiado en términos de desempleo.

En el primer gráfico que se incluye arriba, tomado del libro de estos autores, The Second Machine Age: Work, Progress and Prosperity in a Time of Brilliant Technologies, se ve con claridad el despegue o desacoplamiento de un grupo de variables en relación con el otro, referido a los Estados Unidos.

Ver imagen original
Los beneficios de las empresas como porcentaje del PIB suben y los salarios bajan

En el segundo, de la misma fuente, se identifica otro fenómeno actual, la separación cada vez mayor entre los beneficios de las empresas que crecen de manera importante a partir del 2000, y los salarios, que decrecen como porcentaje del PIB, incluso más acusadamente, a partir el mismo año. Este fenómeno de bajos porcentajes de la retribución del trabajo en el PIB o baja participación del trabajo en la producción, ha sido identificado en muchos países y discutido en diversas reuniones internacionales. En la reunión de octubre pasado del Proyecto LINK de las Naciones Unidas, sobre la que algo se ha dicho en este blog, se trató el tema a través de las estadísticas de diversos países analizadas

Ver imagen original
Evolución del porcentaje de familias cuya renta se ha situado en el punto medio de rentas

En el tercer gráfico por último, se ve con claridad el proceso de deterioro de la renta disponible de las familias americanas desde 1979 a 2012. El porcentaje de familias americanas cuya renta se situaba en el punto medio de rentas (mediana) era en 1979 del 56,5 % de las familias en edades de 25 a 65 años, mientras que en 2012 dicho porcentaje era de 45,1 %.

Son gráficos referidos a los Estados Unidos, pero los autores se apresuran a decir que el fenómeno es generalizado en los países desarrollados y dedican gran parte del libro a explicarlo, mencionando resultados similares para diversos países desarrollados.

La tecnología como responsable

No sólo los autores sino muchos otros analistas, y por supuesto el que esto escribe, creen que la tecnología es, al menos en parte, responsable de lo que está ocurriendo, igual que lo ha sido en el pasado.

El libro tiene 15 capítulos y tres partes bien definidas, la primera dedicada a analizar las características fundamentales de la Segunda Era de las Máquinas; la segunda en la que se estudian los fenómenos de abundancia y de divergencia típicos de esta Era según los autores; y la tercera destinada a proponer las medidas adecuadas para solucionar los problemas que se nos vienen encima.

Conclusiones

Las conclusiones básicas del libro, que no son excesivamente novedosas para los que estudiamos la nueva sociedad, son las tres que siguen.

1) Estamos viviendo una época de asombrosos avances basados en las tecnologías digitales, las cuales empiezan a llamarse también tecnologías exponenciales dado su acelerado ritmo de evolución.

2) Aunque dichas tecnologías no están todavía en su etapa de madurez y su impacto no se nota demasiado, es previsible una época de enormes transformaciones, abundancia y grandes beneficios, al menos para algunos. El consumo y la inversión crecerán, como siempre ha ocurrido con las nuevas tecnologías, existiendo la posibilidad que no tanto en términos de petróleo, cemento, o calorías, sino en términos de información, conocimiento, cultura, arte, entretenimiento y productos y servicios más soft que los de las épocas industriales.

3) Como todo proceso tecnológico continuado, la digitalización tendrá efectos colaterales negativos, o externalidades negativas, como se llaman en economía. No serán del tipo de  polución, deterioro del medio ambiente, aumento de la población de las ciudades, tráfico excesivo y otros, sino que afectará a la economía misma, al trabajo, al empleo y a la divergencia entre países y personas.

Tags:
0 shares
Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
Post anterior

Abundancia y Divergencia

En la muerte de un gran amigo

Deja tu comentario