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Medidas contra la crisis adoptadas en España

Revisamos en este post, resumidas al máximo, las medidas contra la crisis adoptadas en España en los años 2008, 2009 y siguientes. Fueron en gran manera medidas tardías debido a una errónea interpretación inicial de los hechos y a una cierta obcecación ideológica. No se pretende cargar la mano contra ningún responsable a nivel gubernamental, sino analizar el porqué las políticas de actuación adoptadas no funcionaron y la crisis se acrecentó en España. La explosión de la burbuja inmobiliaria y las quiebras bancarias se identifican como causas primeras de la crisis que fueron difíciles de atajar.

(Imagen del principio relativa a la Gran Depresión de 1929)

(Imagen tomada de Organización Internacional del Trabajo . ” Los gobiernos, en respuesta a la crisis financiera y económica mundial, adoptaron medidas para prevenir la pérdida de empleos y reforzar las competencias” http://www.ilo.org/global/about-the-ilo/newsroom/news/WCMS_178897/lang–es/index.htm)

No reconocimiento inicial de la crisis y desacuerdos

Los gobernantes españoles, especialmente el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y el Ministro de Economía, Pedro Solbes, manejaron la crisis del 2007/2008 de la que venimos hablando en los últimos posts. Ellos “se lo guisaron y se lo comieron todo”, y perdón por la expresión, hasta abril de 2009 que hubo remodelación de Gobierno y Solbes salió del mismo.

Solbes fue Vicepresidente Segundo del Gobierno y Ministro de Economía y Hacienda desde abril de 2004 hasta el 7 de abril de 2009, y de acuerdo con sus manifestaciones y con su libro de memorias presentado en Madrid el 19 de noviembre de 2013, estaba en desacuerdo con el Presidente Zapatero en cuanto a la crisis y a las medidas a adoptar para hacerle frente. Sobre todo desde enero de 2009 fecha en la que Solbes ha manifestado elaboró un enigmático informe para el Presidente en el que advertía sobre la realidad de la crisis y sobre la necesidad de actuar con recortes en los gastos públicos.

Ha explicado a posteriori que Zapatero no estuvo de acuerdo con esas advertencias, oponiéndose frontalmente además a actuar en contra de sus promesas electorales de marcado corte social.

Y ha declarado con humildad que aunque previó una posible recesión  ya en esa época, siempre creyó que sería corta y con un perfil en forma de V, es decir, con una recuperación vigorosa.

Son muy conocidos en cualquier caso los vídeos de ambos políticos con sus declaraciones tajantes en contra de la existencia de crisis y con sus acusaciones de “antipatriotas” a los que hablaban de ella. En el caso de Solbes se puede ver la entrada en Internet, “Las 15 predicciones más bochornosas de Pedro Solbes sobre la crisis”, con apreciaciones realmente increíbles sobre la situación económica y la crisis.

Otros participantes en las tareas de gobierno

Alfredo Pérez Rubalcaba fue también un miembro importante del Gobierno socialista de esos años. De 2006 a 2011 fue Ministro del Interior y compatibilizó ese puesto con los de Vicepresidente Primero y Portavoz del Gobierno de 2010 a 2011. Dejó el Gobierno en julio de 2011 para ser candidato del PSOE en las elecciones de noviembre de ese año. Como se sabe, perdió las elecciones y abandonó la política.

Sin duda vivió la crisis y los problemas para hacerle frente, aunque sus responsabilidades no eran las económicas.  Como hombre inteligente e íntegro que parece haber sido siempre, yo le he oído en conferencias posteriores decir que el gran fallo fue no darse cuenta de la crisis y no saber evaluar su importancia. Como hombre noble que sin duda es, reconoció en dichas conferencias, ese como gran error del Gobierno al final de la primera legislatura de Zapatero y durante la segunda, y él mismo se hizo responsable.

Fue un error de apreciación del Gobierno en su conjunto y de la obstinación de Zapatero y de Solbes en no reconocer la existencia de la crisis o considerarla un “pequeño bache”.

La labor del Presidente

En cuanto al propio Presidente, son también conocidos sus delirios de grandeza a finales de 2007 y primeros de 2008, coincidiendo con la campaña para las elecciones de lo que sería su segunda legislatura. Tuvieron lugar, como se sabe, en marzo de 2008 y Rodríguez Zapatero volvió a ganar aunque no con mayoría absoluta.

Entre sus declaraciones de la época pueden recordarse las relacionadas con el funcionamiento del país, en cuanto a que «formábamos parte de la Champions League de la economía mundial». Así como, según sus propias palabras, haber superado en PIB a Italia y estar en camino de superar a Francia.

Declaraciones ingenuas pero entendibles después de tres años de legislatura (2005, 2006 y 2007) en los que el crecimiento del PIB español había sido respectivamente de, 3,7; 4,2 y 3,8 %. Y en los que el desempleo había alcanzado las tasas records de, 10,17; 9,03 y 8,42 % de la población activa.

Aparte de haber conseguido unos superávits públicos sorprendentes de, 1,21 % del PIB en 2005; 2,2 en 2006 y 1,92 en 2007. Acompañados, como es lógico, por unas deudas públicas increíblemente bajas de, 42,30 % del PIB; 38,90 y 35,60. Cumplíamos con ventaja los compromisos con la UE que respecto a estas dos magnitudes, eran, y son,  de un déficit como máximo del 3 % del PIB y de una deuda pública de un 60 % del PIB, también como máximo.

Se imponen los hechos

Aunque a lo largo de 2008 la realidad de los hechos económicos ya empezaba a ser conocida por el Gobierno, quizás y muy especialmente, por el Ministro Solbes, la actitud y las promesas electorales hechas antes de las elecciones de primeros de 2008 fueron en línea con la interpretación optimista del Presidente. Se anunció, por ejemplo, la devolución de 400 Euros a todos los contribuyentes del IRPF, para lo cual muy pronto después de las elecciones se inyectaron 10.000 millones de Euros en la economía. Parte de ellos para cumplir la promesa de 400 euros y parte para contrarrestar la “desaceleración”, que fue el primer término negativo usado por el Gobierno.

A mediados de 2008 se fueron reconociendo los hechos relacionados con la explosión de la burbuja inmobiliaria y con el aumento espectacular del desempleo y el Gobierno anunció un crecimiento menor del esperado para el año, establecido entonces en el 3,3 %.  Anuncia el Presidente en esas fechas un crecimiento por debajo del 2 %. Acertando pero quedándose corto, como sabemos, pues el crecimiento final del año 2008 fue del 1,1 %. Se entró en ese año además formalmente en recesión económica debido al crecimiento negativo (o decrecimiento) de los dos últimos trimestres del año. Las tasas de decrecimiento fueron, respectivamente, de, -0,3 % el tercer trimestre y -1,1 % en el cuarto.

Explosión de la burbuja inmobiliaria y crisis bancaria

En la segunda mitad del año (2008) tuvo lugar con toda su virulencia la explosión de la burbuja inmobiliaria y el endurecimiento de la crisis financiera. Ya antes se había comprobado la destrucción de empleo y la disminución de afiliaciones a la Seguridad Social. De hecho, en junio de 2008, en línea con medidas adoptadas en los Estados Unidos y en otros países desarrollados, el Gobierno anunció un plan de austeridad con el que se buscaba un ahorro importante del gasto público. Se incluyó en él la disminución del 70 % de la oferta de empleo público y la congelación del salario de altos cargos. A pesar de ello Rodríguez Zapatero no bajó la guardia en cuanto a optimismo y a cumplimiento de sus promesas electorales.

No obstante, en octubre resultaba ya manifiesta la crisis bancaria en relación con la cual el Gobernador del Banco de España había advertido de ser, “inevitable un proceso de reestructuración del sistema bancario español”. El Gobierno anunció entonces la creación de un fondo de 30.000 millones de Euros para la compra de activos financieros sanos y, entre otras medidas, aumentó la garantía mínima de los depósitos en cuentas corrientes de los españoles  hasta 100.000 Euros.

En enero de 2009, por otra parte, el Gobierno lanza la primera versión del Plan E, con 81 medidas destinadas a mitigar la difícil situación económica de familias y empresas. Cuatro ejes de actuación se marcaron en este plan: apoyo a las familias, fomento del empleo, apoyo al sistema financiero y modernización de la economía. En términos de presupuestos se creó el Fondo Estatal de Inversión Local, que destinó ocho mil millones de euros a financiar la realización de obras en el ámbito municipal para generar empleo de forma rápida. Así como el Fondo Estatal de Dinamización de la Economía y el Empleo con 3000 millones de euros de dotación.

Medidas keynesianas

Medidas típicamente keynesianas adoptadas por muchos otros países desarrollados y que, como veremos, no dieron los resultados esperados en nuestro caso concreto. Algo de recuperación, no obstante, se produjo ya en el 2010, año en el que el crecimiento del PIB fue de 0.0. La verdad es que tras el hundimiento generalizado de 2009, la crisis se logró detener y en el primer trimestre de 2010 la recesión (decrecimiento del PIB durante dos trimestres continuados de la economía) se consideró superada. El crecimiento trimestral se mantuvo positivo pero muy bajo y para el segundo trimestre de 2011 la recesión volvió con fuerza. Se mantuvo con nosotros nueve trimestres seguidos, hasta el tercer trimestre de 2013.

Algunas medidas complementadas incluyeron, la reducción del gasto público corriente por valor de 2500 millones de euros en los Presupuestos Generales del Estado de 2009, la ampliación y mejora de las líneas de actuación del ICO, planes para la industria automovilística y el fomento del alquiler de la vivienda.

Hablaremos de ese periodo y de medidas adicionales tomadas por Zapatero y por Rajoy, a partir de que este último ganara las elecciones generales en noviembre de 2011, pero de momento no se puede decir que los gobiernos de Zapatero no actuaran tratando de evitar la crisis.

Precisamente el análisis que tratamos de hacer con lo indicado hasta ahora busca encontrar los motivos por los que la recesión fue tan larga en España y sus efectos tan profundos a pesar de las actuaciones de los gobernantes.

Todo lo indicado sobre el desarrollo de la crisis en España está muy documentado y profusamente explicado en publicaciones muy variadas, incluyendo Internet y Wikipedia. Lo hecho hasta ahora es una revisión de lo ocurrido y un simple resumen de lo ya publicado.

Por no hablar de las explicaciones teóricas sobre lo que cabría hacer, asunto tratado por muchos economistas españoles. Cabe mencionar en ese sentido el trabajo conjunto de 33 conocidos economistas coordinados por Juan Velarde, publicado en febrero de 2011, Lo que hay que hacer con urgencia.

Buscando explicaciones sobre la crisis y sobre el deterioro del bien común

La primera hipótesis a adelantar es que las crisis parecen tener vida propia, son como fenómenos o catástrofes naturales. Una vez desencadenados son difíciles de detener.

Para el objetivo de la actual serie de posts, que como saben sus seguidores, está destinada a indagar sobre el deterioro del bien común en España, las consecuencias de la crisis han sido muy negativas. Al desempleo, pobreza, ruina de muchas familias, endeudamientos, desahucios, desaparición de muchas pequeñas empresas, reducción de la población y emigración de los jóvenes profesionales, y muchos efectos más, se deben añadir las reacciones conflictivas de la sociedad española.

Entre ellas, el Movimiento 15 M, o “movimiento de los indignados”, el desgaste del bipartidismo, los independentismos, la aparición de movimientos políticos que buscan soluciones extremas totalmente ajenas al mundo de países desarrollados del que formamos parte, los grupúsculos con propuestas de lo más variado, los antisitema, los activistas contra el turismo y otros aspectos de nuestra economía esgrimiendo el argumento de nuevos modelos de explotación de dichas industrias, la inestabilidad política y potencial ingobernabilidad y muchos otros problemas más.

Todo ello además afecta al bien común entendido como el predominio en nuestra sociedad de la justicia, los derechos humanos, el respeto a la dignidad individual, la confianza entre las gentes, la colaboración, la empatía, la ayuda mutua, la convivencia  y otros componentes de una “buena sociedad”. Término este último que utiliza Amitai Etzioni en su libro de 1996, pero muy actual, La Nueva Regla de Oro. Comunidad y Moralidad en una Sociedad Democrática.

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
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