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¿Se pueden predecir las crisis?

Aprovechando acontecimientos y circunstancias algo especiales, profundizamos en este post y los dos siguientes en la posibilidad de predecir las crisis financieras.  Entramos en áreas un poco más específicas y técnicas de las utilizadas en esta colección de posts dedicada al “bien común”. Hemos visto la oportunidad de hacerlo porque las conclusiones de actividades supuestamente más científicas de las argumentaciones de este blog, confirman las tesis que venimos manteniendo en él. Relacionadas todas con las crisis como consecuencia de la propia dinámica de funcionamiento de nuestras sociedades.

(Imagen del principio tomada de la página “En que invertir”, http://www.enqueinvertir.com/crisis-financieras.php)

Predicciones y explicaciones sobre la ocurrencia de las crisis financieras

¿Se pueden predecir las crisis?
(Imagen tomada de la Web, “sin permiso”, http://www.sinpermiso.info/textos/exceso-de-credito-capital-rentista-y-crisis)

Tras lo dicho hasta ahora sobre la pasada crisis y sobre su impacto negativo, es lógico que nos hagamos las tres preguntas siguientes: ¿se pueden predecir las crisis?, ¿qué se puede hacer para resolverlas cuando surgen, o por lo menos, para mitigar su efectos?, y ¿qué cabe hacer para ayudar a los damnificados?

En relación con ellas se podrían hacer ahora consideraciones algo más científicas sobre las crisis financieras. No es que lo dicho hasta este momento no haya estado bien argumentado y avalado por datos y referencias, sino que hay otros trabajos sobre las crisis más científicos en por lo menos tres aspectos:

  1. más basados en la teoría económica existente y más relacionados con la investigación cuantitativa y econométrica
  2. más en contacto con nuevas concepciones (concepciones disruptivas, se podría decir) del funcionamiento de los mercados financiero,.
  3. más ligados a las interrelaciones entre economía y psicología en cuanto al mecanismo de mercado y el comportamiento de los humanos en relación con las decisiones en situaciones de riesgo

En cuanto a lo primero resumiremos brevemente dos trabajos econométricos presentados y discutidos en la reciente reunión del Proyecto LINK de las Naciones Unidas en Ginebra, reunión sobre la cual se ha informado ya en este blog[1]. Son los presentados por los macroeconomistas y económetras ingleses Ray Barrel y Stephen Hall, con los títulos: Towards an understanding of credit cycles: do all credit booms cause crises?, y Inflation forecasting and macroeconomic stabilization. Los dos, por cierto, viejos amigos del que esto escribe.

Nuevas interpretaciones

Sobre lo segundo mencionaremos el nuevo libro de Richard Bookstaber (nacido en 1950), The End of Theory. Citaremos también el anterior de este mismo autor, A Demon of Our Own Design: Markets, Hedge Funds, and the Perils of Financial Innovation.

Y en relación con lo tercero haremos referencia a los trabajos del Premio Nobel de Economía de este año Richard Thaler (nacido en 1945) y a los de sus colegas y amigos Daniel Kahneman (nacido en 1934) (Premio Nobel de 2002) y Amos Tversky (1937 – 1996). Y quizás también, a los de Robert Shiller  (nacido en 1946), todos ellos encuadrables en la Behavioral Economics, o Behavioral Finance, por lo que tiene que ver con el último.

Las investigaciones presentadas en la reunión del Proyecto LINK

Peter Barrel es un miembro destacado del Proyecto LINk y un investigador muy acreditado en economía, con un impresionante bagaje en econometría. Son pocas las reuniones del LINK en las que no hay una presentación suya.

En la reunión de primeros de octubre pasado en Ginebra desarrolló el tema del trabajo citado anteriormente, el cual puede verse en LINK 2017 pinchando en el nombre del autor.

Se trata de una investigación fuertemente econométrica en la que se utilizan modelos autorregresivos de tipo AR (1) y AR (2), así como la función logit, o el Modelo Logit,  y el más reciente, “filtro de Hodrick-Prescott”, utilizado, este último, para descomponer una serie temporal de datos estadísticos en una componente tendencial y otra cíclica. [2]

Todas estas técnicas econométricas, pero especialmente la última, se están utilizando recientemente en las investigaciones sobre ciclos económicos. El BIS (Bank for International Settlements) de Basilea, Suiza, es el método que utiliza y recomienda, aunque Barrel muestra que se obtienen mejores resultados con modelos AR(2)

No son técnicas complicadas pero desde luego no es este el lugar para adentrarse en ellas.

Barrel las emplea todas en su estudio de las crisis financieras que han tenido lugar en 14 países de la OCDE entre los años 1978 y 2016.

Las preocupaciones de los bancos centrales

Nos interesa sólo mencionar que al BIS le preocupa en la actualidad la posibilidad de ocurrencia de otra crisis financiera producida por un exceso de créditos de los bancos (lo que llamamos un boom crediticio) y está muy implicado en la adopción por los bancos mundiales de lo que se llaman políticas macroprudenciales.

Históricamente se ha considerado siempre desde los estudios sobre esta materia de los años 70 del siglo pasado, que el crédito bancario era fundamental para el crecimiento. En los años 90 las teorías del crecimiento endógeno explicaron que los intermediarios financieros, risk capital, venture capital y otros, además de las prácticas de disminuir el riego a través de la agrupación de créditos, contribuyeron de manera muy eficaz a la innovación y al desarrollo tecnológico.

Las cosas, sin embargo, no funcionaron así en la crisis del 2007/2008. Se sabe hoy en relación con dicha crisis que los bancos en su búsqueda de beneficios fueron proclives a facilitar créditos a la actividad inmobiliaria, que es la primera que se produce en épocas en las que hay pocos otras áreas en las que invertir. La actividad inmobiliaria genera pronto aumento de los precios en los objetos de dicha actividad y esto termina creando burbujas contraproducentes, mal resueltas si los bancos no están protegidos por capital propio y reservas suficientes.

El indicador al que se le presta la máxima atención en relación con esta cuestión es al ratio de créditos bancarios sobre PIB, y el banco de Basilea recomienda medidas contracíclicas cuando este ratio aumenta más de lo deseable. Es decir, no aumentar los créditos y no bajar el nivel de análisis de riesgos cuando la demanda de crédito aumenta.

Este indicador, por otra parte, es un avisador temprano de posibles crisis financieras. Para que las cosas vayan bien en una economía debe mantenerse en línea con su tendencia a largo plazo marcada por las previsiones generales sobre el crecimiento del PIB. Cuando se pone por encima de dicha tendencia el peligro de crisis es claro.

El papel de los booms crediticios en las crisis financiera

La investigación de Barrel, centrada en el papel de los ciclos de aumento de los créditos bancarios en la ocurrencia de crisis, muestra que no todos los booms crediticios producen necesariamente crisis financieras. Parece que más bien sólo hay peligro de crisis cuando, como hemos dicho, los créditos alimentan un aumento de los precios en la actividad que generan, como es el caso del mercado inmobiliario.

Es decir, y esto está en línea con lo que hemos venido diciendo en este blog sobre la última crisis, el crédito es bueno para el crecimiento siempre que las inversiones en las que se utilice sean productivas y aumenten la productividad, pero es malo si sólo crean aumento de precios y especulación.

Barrel propone que los análisis del BIS y de los reguladores no sólo se refieran al ratio nivel de crédito sobre el PIB sino que se analice con más detalle la naturaleza de los créditos, supuestamente para distinguir entre “créditos buenos” y “créditos malos”.

La predicción de la inflación

La presentación de Stephen Hall y su paper, que asimismo se puede descargar de la página Web de la Escuela Rotman de la Universidad de Toronto, cuya URL se ha indicado anteriormente, se refiere a un nuevo método econométrico para predecir la inflación  y ayudar así a bancos centrales y  a los gobiernos a pronosticar las crisis y a defenderse de ellas.

La poca exactitud de los métodos actuales de predicción de la inflación, tienen, según Hall, implicaciones importantes para la estabilidad macroeconómica y las tasas de interés reales en economías con rigideces nominales.

Y más aún,  utilizando las mismas palabras de Hall, “los pronósticos erróneos desestabilizan la producción, socavan la conducción de la política monetaria bajo objetivos de inflación y afectan el costo del endeudamiento público a corto y largo plazo”.

El nuevo método propuesto por Hall combina predicciones individuales con un nuevo modelo basado en las redes neuronales.

Ambos trabajos tratan de ayudar a predecir las crisis y a evitarlas con análisis de más calidad y consistencia.

Tocan de pasada nuestro diagnóstico de que las crisis surgen de la propia dinámica de nuestras economías capitalistas y de los más profundo de nuestras reglas de funcionamiento, especialmente Barrel, pero como buenos economistas y económetras, no se detienen demasiado en estas cuestiones.

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[1] Presentados precisamente en la sesión de trabajo de dicha reunión en la que el que esto escribe actuó como Chairman

[2] El BIS, como se sabe, es una organización internacional creada en 1930 propiedad hoy de 60 bancos centrales de todo el mundo que representan al 95 % del PIB mundial

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
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